Irán después de las elecciones: ¿Reforma o Revolución?

 

     Los resultados de la sexta elección parlamentaria en Irán ha

sido interpretados de distintas maneras por diferentes

observadores políticos. A.Holberg (A.H.) del KOVI-BRD habló con

Morad Shidin, editor de "Kargar-e Socialist", revista mensual de

la Liga Socialista Revolucionaria Iraní (LSRI) sobre las

expectativas de los marxistas iranies.

     A.H. Empecemos con los resultados de las elecciones en

números

     M.S. Los llamados "reformistas" tendrán la mayoría de los

escaños en los Majles (Parlamento Iraní). De los 290 ellos ya se

han asegurado 148 escaños, y hay 65 que serán decididos en la

segunda ronda. Hay 35 "conservadores, 37 "independientes" y 5 de

las minorías religiosas. El quinto Majles que tenía 270 escaños

fue inaugurado el 2 de junio de 1996 y estaba dominado

obviamente por los "conservadores". La oposición "reformista" ha

recibido casi 19 millones de votos. Después de la segunda ronda

probablemente exceda los 20 millones. Cuando Khatami (actual

presidente - conservador) fue elegido hace tres años recibió 20

millones. Entonces parecería que la gente no teniendo una

alternativa real y tangible a las dos fracciones trató de sacar

lo mejor de un proceso electoral muy restringido. Por supuesto

nosotros estamos forzados a trabajar con los números oficiales

del régimen.

     Hay una controversia en Teheran que aún no ha sido resuelta

y muchos votos deben ser recontados. Esta está centrada

alrededor de la figura de Ali-Akbar Hashemi Rafsanjani. Como los

recuentos aún no han terminado yo me debo limitar a decir que

esto ha sido una dura derrota para los llamados "conservadores".

Pero estos tienen otros mecanismos para defender sus intereses.

El consejo de Guardianes, la asamblea de expertos, el servicio

secreto, la judicatura, los medios de difusión, etc..

     Además no debemos olvidar nunca que las fracciones no tienen

diferencias fundamentales entre si. Ellas representan a la misma

clase y elite. Una quiere que el proceso de normalización de las

relaciones capitalistas de producción sea más lento que la otra.

Esta no quiere perder sus riquezas y privilegios sino en

realidad incrementarlos.

     A.H. El mojahedin del pueblo y su consejo nacional iraní de

resistencia dijeron que la participacón electoral fue

significativamente baja, de un 17%. Como prueba de esto ellos

dicen que el propio ministerio del interior ha corregido los

datos oficiales reduciendolos del 85% al 69% y en la propia

capital al 57%. ¿Cual es su opinión al respecto?

     M.S. El periódico de los mojahedines "Irán Liberation" Nº40

del 21 de febrero cita al comando mohajedin dentro de Irán,

quien dice que hubo un rechazo a las elecciones y que la

participación fue escasa. Todos estamos de acuerdo en que hubo

un rechazo a las elecciones. Sin embargo el comando mojahedin de

Irán no justifica de ninguna manera sus datos. Mi impresión es

que los mojahedines simplemente invirtieron los datos oficiales,

es decir el 83% se abstuvo en vez de que el 83% participó. Como

un comando que suena a cuerpo militar puede tener una mejor

visión de lo que sucedió que la BBC y el resto de los medios

intenacionales, es algo que me excede. La otra cosa que ellos

dicen es que hubo menor participación que en la elección

presidencial. Para ello citan a candidatos pro-Khatami. Esto es

claramente posible. Pero nadie habla de un 17%. Por lo tanto, yo

no tengo ninguna objeción en decir que el apoyo para la fracción

pro-Khatami disminuyó desde la elección presidencial. Pero no

creo que haya colapsado completamente. De todas formas tendremos

un panorama más claro recién tras la segunda vuelta.

     El factor más importante en estas elecciones es el voto de

los adolescentes quienes basicamente votaron por más libertad.

Su comportamiento electoral no está basado en convicciones

políticas fuertes, está basado en quien les permitirá a ellos

llevar una vida menos restringida. Ellos quieren al menos

algunas de las libertades de las que gozan las juventudes en

Europa y América. Lo que también sucedió es que ellos

convecieron a sus padres de dar su voto a la oposición

"reformista" Este es el motivo por el cual la gente joven ha

sido sometida a palizas y acosos por los rufianes del régimen

desde las elecciones. Los matones quieren la revancha por la

derrota de sus patrones.

     También si dejamos el aspecto estadístico de lado y miramos

a las elecciones desde un punto de vista más pragmático, es

claro que hubo sólo una opción involucrada. Más de las mismas

reglas y estancamiento económico o la esperaza de algo mejor.

Por supuesto, a la larga las masas se darán cuenta de que sus

esperanzas no tienen posibilidades de materialisarse. La

vanguardia del proletariado y lo más avanzado de las mujeres y

la juventud ya lo saben. La gente, especialmente los jóvenes,

fueron masivamente a votar para sacarse de encima lo que ellos

percibian como un obstáculo para una vida mejor, los llamados

"conservadores". Esta es la última oportunidad para los

"reformistas" y puede serlo para el régimen en su totalidad. Una

vez que ellos sean desenmascarados, el régimen se encontrará en

problemas.

     La obseción de los mojahedines por los aspectos estadísticos

de las elecciones y sus mentiras acerca de los números exactos

son a causa de que ellos no tienen un programa para conectarse

con las luchas del día a día y desarrollarlas, extenderlas y

liderarlas. Ellos tampoco pueden ofrecer una alternativa al

capitalismo atrazado y enfermo de Irán. Independientemente de si

el 17% participó o boycoteó las elecciones, la gente no deja de

pelear por lo que necesita. Los mohajedines están completamente

desubicados y no pueden enfrentar la realidad.

     A.H. La fracción "conservadora" liderada por Ali Khamenei ha

hecho mucho para evitar la largamente esperada victoria de los

reformistas, sin embargo ha fallado. ¿Cuales son las razones

para ello?

     M.S. Tanto el electorado juvenil así como un gran número de

trabajadores, mujeres, minorías nacionales y demás están

sedientos de cambio. Aún de acuerdo a los números del propio

régimen, se necesitan crear 265.000 puestos de trabajo para

frenar el desempleo. Esta es la razón por la que la presión de

los jóvenes entre 16 y 18 años ha sido tan fuerte.

     Una victoria de los reformistas es una buena manera de

contener estas aspiraciones en el marco de la llamada República

del Islam. Sin embargo, es irónico que cuanto más exitosos sean

los reformistas en las elecciones más estarán ellos expuestos

como demagogos y charlatanes. Ni ellos ni ninguna otra fracción

de la clase capitalista puede resolver los problemas

estructurales de la economía iraní.

     Aún para resolver las cuestiones más elementales de la

sociedad necesitamos la dictadura revolucionaria del

proletariado. Esta es la única salida.

     A.H. Ustedes han optado por una política activa de boycot de

las elecciones. ¿Por que? Ustedes creen que su posición, que de

hecho coincide con la de los mojahidines, influyó de alguna

manera en el resultado de las elecciones. ¿Sostuvieron el resto

de las organizaciones de izquierda una política de boycot?

     M.S. Me gustaría separar mi respuesta en dos partes. Primero

voy a tratar el asunto del boycot y después explicar porque este

debe ser activo. Primeramente nosotros hemos visto como incluso

algunos de los más fieles apoyos del régimen fueron proscriptos

de las elecciones. Incluso Abdollah Nouri un ex-ministro del

interior fue excluido.

     El boycot es la principal táctica seguida por la oposición:

desde los islamistas liberal-burgueses, como Bani-Sadr, hasta

los mojahidines y la izquierda. (Hay excepciones como Keshtgar,

líder de una de las fracciones mayoritarias de los fedaijines

que sostenia que había que ir a votar). En resumen, la gran

mayoría de la oposición estaba por el boycot.

     Esto nos lleva a la segunda cuestión: ¿qué clase de boycot?

¿un boycot acompañado por actos de terrorismo? Esa es la

política de los mojahidines, en tanto que la izquierda sólo

hablo del boycot de una manera abstracta y propagandística. Es

también importante aclarar que no demasiado grupos cuentan con

un periódico regular, de manera que cuando su periódico aparece

ellos pueden decir que todo ha ocurrido de acuerdo a su linea.

     Pero las masas, particularmente los trabajadores, los

jóvenes y las mujeres, han venido luchando contra el régimen y

sus diversas formas de opresión en paralelo con el circo

electoral. Ha habido muchas huelgas, manifestaciones de

estudiantes (muchas de ellas mujeres) y protestas de residentes

de barrios marginales. Ninguno de los candidatos se ha acercado

a luchar hombro con hombro con ellos. Las masas ya están

peleando. Si bien de una manera un tanto aislada, no demasiado

organizada y no siempre de una forma conciente. Nuestra linea es

impulsar estas luchas. Mientras los trabajadores no tomen

riesgos innecesarios ellos deben continuar con las luchas y

expandirlas, organizarlas mejor y tratar de conectarlas con las

luchas de las otras clases oprimidas.

     Entonces basicamente en vez de decir que ellos debian

quedarse en casa y no involucrarse con las elecciones nosotros

decimos que su rechazo a estas debe ser activo y no pasivo. Esto

es lo que ya venían haciendo. Por supuesto nosotros no decimos

que nuestra linea haya tenido un impacto significativo. Sólo un

pequeño numero de personas lee nuestro periódico. Pero es

importante tener una alternativa que pudiese funcionar si

nosotros pudiesemos realment trabajar dentro de nuestra clase en

Irán. También es importante como testimonio histórico.

     A.H.¿Esperan ustedes que los "conservadores" acepten su

derrota?

     M.S. Probablemente no lo hagan ya que tras todo

enfrentamiento electoral hay peleas internas dentro de la clase

dominante. Si bien en este caso no hay diferencias fundamentales

entre las dos fracciones, las privatizaciones, el incremento de

la competencia junto con las inversiones extranjeras que

promoveran los "reformistas" significarán que ciertos grupos de

la clase dominante perderán parte de sus privilegios. Además,

estos sectores están preocupados por que pueden llegar a perder

su influencia sobre Hezbollah y grupos similares.

     A.H. ¿Ustedes piensan que la base social de la fracción

perdedora se va a desintegrar? Recientemente han habido incluso

enfrentamientos en Ramhormus entre los bassijis locales y los

agentes del estado de los cuales los bassijis habían sido los

más fieles sirvientes.

     M.S. Cuanto más "normal", es decir menos islámico, se vuelve

el capitalismo iraní más débil se vuelve la base social del

régimen. Y cuanto más se debilita esa base más, se allana el

camino para las privatizaciones las desregulaciones y las

inverciones extranjeras. Esto entraña también peligros para las

masas. El nacionalismo puede volverse una fuerza en alza entre

ellas. Es por lo tanto importante enfatizar desde ahora que la

nacionalidad de los capitales no es un tema importante. Los

trabajadores deben luchar para tomar el control del estado sin

tomar en cuenta si las industrias son estatales o privadas o que

idioma hablan los patrones.

     A.H. ¿Que significa el resultado para las masas

trabajadoras, en particular la clase obrera? ¿Que posibilidades

tienen las fuerzas opositoras de conectarse con las masas?

     M.S. Los ataques contra la clase obreara ya han empezado. El

27 de febrero el Majles ratificó la ley por la cual todos los

talleres con cinco o menos empleados son excluidos de la

precaria protección que brinda la ley laboral. Esto había sido

discutido hace aproximadamente doce meses pero tuvo que ser

dejado de lado ante las protesta obrera del pasado 1 de mayo.

Los obreros han protestado nuevamente por medio de

manifestacioes. Paralelamente a la parodia de elecciones la

gente fue forzada a luchar para defender lo que tiene. Sus

escasas conquistas están siendo atacadas. Ellos bloquearon los

caminos por que no han cobrado sus salarios en los últimos

veinte meses. Las compañias occidentales como Fiat y Volkswagen

han dicho que las leyes laborables son demasiado inflexibles.

Por lo tanto los obreros se imaginan lo que va a suceder. Ni la

burguesía ni el proletariado han suspendido la lucha de clases.

Los jóvenes y las mujeres están protestado por los derechos

básicos más elementales. El programa de los reformistas va a

atacar aún más el standart de vida de los trabajadores y las

condiciones laborales. A medida que los reformistas muestren sus

verdaderos colores, pequeñas fracciones de cada sector social

que lucha contra el régimen se concientizara (o lo harán aún

más) de la necesidad de conectar las luchas en contra del

enemigo común. La relación de estos elementos, y el avance en su

nivel de conciencia, con los que luchamos por un orden social

diferente, por la dictadura revolucionaria del proletariado, es

la tarea del momento.

     A.H. ¿Preveen ustedes un cambio de acitutd de parte de los

distintos países imperialistas hacia Irán?

     M.S. La mayoría de los países imperialistas, particularmente

los europeos, ya están comerciando e invirtiendo en Irán. Dentro

de los próximos días vendrán representantes de los gobiernos

alemán e italiano a Irán. Robin Cook planea una visita a Irán en

mayo y los intercambios de palabras entre el régimen y los EEUU

se están volviendo menos y menos ríspidos. El régimen sabe que

necesita inversiones extranjeras comercio y buenas relaciones

con los países imperialistas y con sus vecinos para sobrevivir.

     En los últimos meses ha habido un crecimiento y un

mejoramiento sin precedentes en las relaciones diplomáticas y

comerciales. Irán es ahora mucho más amigable con los regimenes

reaccionarios de la región. Esto se debe entre otras cosas que

no quiere que caiga el precio del petróleo (de ahí sus

objecciones a levantar el techo de los topes de producción de la

OPEC). Irán necesita también creditos de las instituciones

internacionales: por ejemplo 220 millones de dólares para

construir para construir el sistema cloacal de Teheran. Además

necesita grandes inversiones para compensar más de veinte años

de guerra, corrupción e incompetencia. Pero el régimen iraní y

en definitiva el sistema capitalista son la raíz del problema.

Sólo las masas de a decenas de millones bajo la hegemonía de los

obreros pueden destruir este sistema hasta su raíz.